Adri es una persona. Nació en 1998 y le cuesta acceder a los recuerdos de su infancia, aunque recuerda cosas como:
- desear ser una libélula cuando fuera mayor
- el picor extrañamente placentero en las encías cuando un diente se mueve
- diseñar el increíble invento “linterna que da sombra”
Sus hobbies cambian constantemente, aunque hay algunos a los que regresa cíclicamente:
Adri cree que en su historial hay evidencia suficiente para afirmar que también vuelve a la música –ha rapeado, aprendido algo de guitarra y piano, producido con ableton…– pero no se atreve a afirmar con seguridad que forme parte de su identidad.
También piensa que, en el fondo, todos sus hobbies, cíclicos o no, son solo pequeños gestos efímeros que no representan el dinamismo radical de su identidad, en cuyo núcleo está el hobbie supremo: la búsqueda del placer mediante el aprendizaje ligado a la vida y guiado por sus principios y convicciones.
Podemos conjeturar que le gusta hacerse el intenso.
Sus principios, afinidades, convicciones, etc.:*
- La utopía es necesaria para saber hacia dónde ir, idealismo
- Abrazar el entusiasmo como motor (y muchas veces, el cringe)
- Abrazar a los demás con entusiasmo
- Autogestión, autonomía digital y material, cooperación
- Anarquismo y antifascismo
- Humanos y naturaleza no están separados, cómo participamos importa
- Horizontalidad relacional
*Lista ideal siempre en desarrollo y en perpetuo intento de realización
(También estudió Bellas Artes en Cuenca, un máster de formación de profesorado, es profesor en un pequeño taller de arte de su barrio y está estudiando para ser profesor de dibujo en secundaria)